“Lo único más poderoso que el odio es el amor”: ¿Cuál es el origen de San Valentín?
Detrás de la celebración global del Día de los Enamorados existe una historia cargada de controversias en torno a la figura de San Valentín. ¿Qué dicen los informes religiosos sobre un santo que probablemente no existió?
El origen de San Valentín está cargado de controversias donde, según un reportaje de la BBC, es casi imposible comprobar qué sucedió realmente o qué es solo una leyenda construida a lo largo de los siglos, a tal punto de convertir la fecha en una celebración de alcance mundial.
Existen tres mártires llamados Valentín, cuyas historias se mezclaron con los mensajes de amor, por eso su origen es difícil de precisar.
Probablemente, el San Valentín más conocido proviene de la época en que el emperador romano Marco Aurelio Claudio (214-270) prohibió a los soldados que se casaran porque entendía que sin lazos emocionales uno era más valiente; por lo tanto, no temía arriesgar su vida, cuenta Aciprensa en una publicación.
Pero la creencia poderosa del amor llevó a un obispo llamado Valentín a seguir celebrando lazos matrimoniales entre militares, una afrenta directa contra un decreto imperial.
También hay reportes que hablan de un religioso de nombre Valentín que repartía rosas en las calles, mientras que hay narraciones sobre otro que cortó corazones de pergamino que dio a los soldados para que recordaran a sus seres queridos.
Finalmente, se cuenta la historia de un sacerdote Valentín que, al ver un amor genuino, celebró la unión entre un joven cristiano y su novia pagana, contradiciendo los planes de los familiares.
La confusión entre los santos
En un reportaje, la BBC mencionó que hay 11 santos llamados Valentín en los registros de la Iglesia Católica, de los cuales tres de ellos son considerados “mártires” o los protagonistas que dieron origen al Día de los Enamorados, también conocido como San Valentín.
“Estos tres personajes muchas veces se confunden, se mezclan”, les subrayó Thiago Maerki, investigador de la Universidad Federal de São Paulo (Unifesp) y asociado de la Hagiography Society, en Estados Unidos.
Este experto explicó que la Iglesia Católica celebra a San Valentín de Roma, el médico que se hizo sacerdote y, en contra del emperador, siguió celebrando bodas de soldados. Aunque señaló: “Se discute su propia existencia”.
La creación del mito
Los documentos oficiales de la Iglesia no permiten diferenciar a un Valentín de otro, especialmente por la brevedad del Martirologio Romano, el libro litúrgico que almacena las biografías de los santos.
Sobre San Valentín solo aparecen la fecha 14 de febrero y que fue martirizado “en Roma, en Vila Flaminia, junto al puente Milvio”.
José Luís Lira, profesor de la Universidad Universidad Estatal del Valle de Acaraú, en Brasil, quien es investigador y estudioso de los santos, manifiesta que el Concilio Vaticano II omite detalles, pero “indica que Valentín fue sacerdote y mártir, y que su martirio se produjo hacia el año 270”.
El investigador Thiago Maerki concluye que “el imaginario sobre San Valentín terminó siendo la literatura oral y escrita. Por su parte, Aciprensa destaca que la fiesta “recuerda el sentido del auténtico amor entre quienes están llamados a la vida matrimonial”.
¿Por qué 14 de febrero?
El 14 de febrero como fecha de la muerte de San Valentín es una invención extemporánea. No fue al azar: fue una imposición del papa Gelasio I en el año 496 para convertir el evento en uno religioso oficial, a fin de “suprimir las prácticas paganas”, de acuerdo con el vaticanista Filipe Domingues, doctor por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y subdirector del Lay Centre (Centro Laico) de Roma.
Durante esa época la Iglesia fue creando paulatinamente fiestas, memorias y prácticas. “Los templos se convirtieron en iglesias, y los rituales comenzaron a resignificarse”, agrega.
Esa fecha coincide con un festival llamado Lupercalia, un ritual para la fertilidad que se celebraba en la antigua Roma y era considerado “pagano”. La gente “se juntaba íntimamente, sexualmente, como un ritual religioso. El periodo también indicaba el inicio de la siembra y pedían la bendición de los dioses para que fuera un año fértil, con mucha producción”, explica Domingues.
El Papa de ese entonces quería acabar con eso y pensó en crear una “identidad cristiana” con base en lo que ya existía de la moral cristiana. Por eso, puso a San Valentín como patrón de los enamorados, de las parejas.
“La Iglesia no abandonó por completo las prácticas existentes, sino que las alineó, trató de poner una justificación cristiana a los ritos y relaciones sociales que eran típicamente paganas”, enfatiza.
Hoy, el 14 de febrero es una fecha de celebración laica y explotada a nivel comercial, tanto en restaurantes como en florerías u otros locales que ofrecen regalos para compartir con esa persona a quien uno considera especial o su amor.


